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Amperio (A) es la unidad de medida que cuantifica la cantidad de carga eléctrica que circula por un conductor. Pertenece al Sistema Internacional de Unidades y se utiliza para contabilizar la intensidad de la corriente eléctrica.
 
El amperaje puede ser expresado de la siguiente manera empleando la relación Intensidad = Potencia / Voltaje (I=W/V) donde la intensidad (I) son los amperios, la potencia (W) y el voltaje (V). Como ejemplo práctico aplicado a nuestra luminaria CTG Feronia 600 podemos calcularlo de la siguiente manera: 607W / 230V = 2.64A.

Amperio lleva su nombre en honor al matemático y físico francés André Ampere, quien desarrolló la teoría sobre la cual se explica la circulación de la intensidad de la corriente eléctrica.  

Los armónicos son voltajes o corrientes que se generan a partir de múltiplos de una frecuencia original. Suceden principalmente cuando convergen muchos dispositivos, con cargas no lineales, conectados al mismo sistema eléctrico.

Éstos provocan distorsiones en la forma de onda de la corriente, lo que a su vez da lugar a la aparición de armónicos que se propagan hacia otras partes del sistema eléctrico alterando la calidad de su energía.

Si bien su efecto no significa que la instalación deja de funcionar, mucho dependerá de cuánto pueda sostenerse el sistema y cuán susceptibles sean los equipos conectados a esa red.

Para evaluar este nivel de distorsión se utiliza la unidad de medida denominada THD (Total Harmonic Distortion) que indica la cantidad total de distorsión armónica presente en una señal eléctrica.

Las distorsiones armónicas son componentes de frecuencia múltiplos de la frecuencia fundamental. Por ejemplo, si una señal eléctrica tiene una frecuencia fundamental de 60Hz, las distorsiones armónicas serían componentes de frecuencia a 120Hz,180Hz, 240Hz, y así sucesivamente.

Una de las consecuencias de dichos armónicos es el calentamiento en un sistema, lo que puede traducirse en pérdida de energía y desgaste de los equipos conectados.

Cometogrow incorpora en sus luminarias, marcas líderes como INVENTRONICS o MOSO, que consideran el THD para sus fuentes de alimentación y balastros.

La caída de tensión es un fenómeno que produce una pérdida de potencia a lo largo del recorrido de la corriente eléctrica en un conductor (cable, circuito electrónico) debido a la resistencia que éste presenta. 

El resultado es una disminución de los voltios disponibles de un extremo al otro del conductor. Ésto puede generar un aumento del consumo y dificultades en el funcionamiento de los aparatos receptores.

Este efecto es especialmente importante en sistemas eléctricos de larga distancia, sobre todo en circuitos de corriente continua (CC) donde la resistencia del conductor es un factor crítico que puede afectar la eficiencia y la estabilidad del sistema.

Por lo tanto, es necesario considerar la caída de tensión al diseñar y operar sistemas eléctricos, y tomar medidas para minimizar su impacto en la calidad y eficiencia de la energía eléctrica.

Candela (CD) es la unidad que se utiliza para medir la intensidad luminosa que emite una fuente de luz determinada en una dirección específica. 

Antes de la creación de la candela, la intensidad luminosa se evaluaba en función de fuentes de luz reales, como la luminosidad de una vela o el brillo de un filamento incandescente.

Es importante tener en cuenta que la candela mide el flujo luminoso en una dirección determinada, por lo que la misma fuente emisora de luz, puede tener diferentes valores de candela en su ángulo de apertura luminosa. 

En términos de horticultura la unidad Candela (CD) no es utilizada. Las unidades para medir la intensidad de luz de un foco o luminaria LED en este sector es el PPF y el PPFD.

LM: Lumen Maintenance o Mantenimiento de Lúmenes refiere a un estándar utilizado en la industria LED, para indicar la cantidad de luz que una fuente de iluminación mantiene, de manera uniforme, a lo largo del tiempo. Es decir para describir la vida útil del producto.

Por ejemplo, “LM70>30.000h” especifica que la fuente emisora de luz mantendrá una flujo luminoso constante superior al 70% durante un período de tiempo igual o superior a 30.000 horas. 

El modelo CTG ASIDIA dispone de categoría LM90>55.000h que garantiza lo siguiente: En las primeras 55.000 horas de uso, la luminaria mantendrá su flujo luminoso por encima del 90% lo que significa que como máximo perderá un 10% de su intensidad lumínica. 

Es importante tener en cuenta que la vida útil de un producto puede verse afectada por varios factores, como el entorno de la instalación, el mantenimiento adecuado y su uso correcto. 

Esta categoría proporciona a los usuarios la garantía sobre la durabilidad y eficiencia a largo plazo de una luminaria.

Las plantas necesitan la iluminación para llevar a cabo la fotosíntesis, proceso por el cual convierte la luz en energía química, permitiendo así su crecimiento y desarrollo.

 Sin embargo, en cultivos “indoor” donde los fotoperíodos los controlamos nosotros, la oscuridad en las horas nocturnas debe ser del 100% y en ese caso la intervención de la luz puede provocar un desequilibrio en la capacidad de regular su ciclo de desarrollo. A esto llamamos contaminación lumínica.

Si bien existen muchas maneras de cultivar, cada vez más se utilizan los armarios de cultivo ya que son espacios cerrados donde podemos manejar nuestro ecosistema de forma controlada (agua, temperatura, humedad, CO2 y luminosidad, entre otros)

La contaminación lumínica puede afectar negativamente a las plantas al interrumpir sus ritmos naturales de luz y oscuridad (reloj circadiano). Es importante minimizar la exposición a la luz cuando no la necesitan y garantizar que reciban fotoperíodos adecuados para un crecimiento saludable y un desarrollo óptimo.

Las plantas de Cannabis, al igual que otras plantas, perciben los diferentes colores de la luz solar a través de fotorreceptores. Uno de estos receptores se llama “criptocromo”, el cual es responsable de captar la luz azul.

 El criptocromo es una proteína y funciona regulando el crecimiento de la planta, especialmente en el estiramiento del tallo y el desarrollo de ramas laterales. 

Podríamos entenderlo como un “interruptor” que se activa cuando la planta recibe luz azul desencadenando diferentes reacciones químicas que pueden influir en su crecimiento, desarrollo y comportamiento.

Deep blue (o azul profundo) se refiere a la parte del espectro de luz visible que contiene longitudes de onda específicas en el rango de 430 a 450nm. 

Estas longitudes de onda son particularmente importantes para el crecimiento y desarrollo de las plantas, ya que desempeñan un papel crucial en la fotosíntesis y en la regulación de varios procesos fisiológicos.

Además, se ha demostrado que la luz en ese rango, también puede influir en la forma en que regulan su ciclo de crecimiento vertical, formación de brotes laterales y en la etapa de floración.

Cometogrow ha diseñado y fabricado su línea de complemento SEREN en la que se encuentra el modelo CTG SEREN DB (Deep Blue) el cual podrás integrar a tu sistema actual de iluminación y favorecer todos estos aspectos en tu planta, sumado al incremento de la velocidad metabólica lo cual resulta también en un crecimiento más rápido.

El espectro Azul Profundo también inhibe el exceso de formación de pequeñas hojas en los cogollos y aumenta la proporción de semillas femeninas en las plantas fecundadas.

Deep Red (rojo profundo) o Hyper Red (rojo intenso) se refiere a la parte del espectro de luz visible que contiene longitudes de onda específicas en el rango de 650 a 680 nm.

La exposición adecuada a este espectro, estimula la actividad fotosintética, promoviendo el crecimiento y desarrollo saludable de la planta, especialmente durante la etapa de floración.

Este rango luminoso puede influir en aspectos importantes como la producción de fitoquímicos, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la mejora de la calidad de los cultivos. 

Cometogrow ha diseñado y fabricado su línea de complementos SEREN en la que se encuentra el modelo CTG SEREN HR (Hyper Red) el cual podrás integrar a tu sistema actual de iluminación, potenciar el volumen de tus flores y conseguir una densidad mayor a la habitual. 

Es esencial tener en cuenta que el espectro de luz óptimo puede variar según el tipo de planta, la etapa de crecimiento y otros factores específicos del cultivo. 

Por lo tanto, se recomienda consultar las recomendaciones de iluminación específicas para cada tipo de planta y ajustar el espectro de luz según sea necesario para lograr los mejores resultados en tu cosecha.

La disipación térmica en las luminarias se refiere a la capacidad de controlar y eliminar el calor generado por una fuente de luz, con el fin de evitar el sobrecalentamiento de la luminaria y ayudar a mantener una temperatura adecuada en el entorno de cultivo.

Cuando una luminaria está encendida, además de producir luz, también genera calor debido al paso de corriente eléctrica a través de sus componentes internos y fuentes de alimentación (balastros).

Existen dos categorías principales para clasificar este proceso: la disipación activa y la disipación pasiva.

La disipación activa implica el uso de ventiladores, disipadores o sistemas de enfriamiento. Estos elementos trabajan activamente para eliminar el calor, ya sea mediante la extracción del aire, la dispersión eficiente o la transferencia hacia un sistema de refrigeración líquida. 

Por otro lado, la disipación pasiva se basa en el diseño y los materiales utilizados en la luminaria para permitir que el calor se disperse de manera natural. Esto puede lograrse mediante la selección de materiales conductores como el aluminio y la creación de estructuras que favorezcan la transferencia al ambiente. El diseño de aletas de disipación y el uso de materiales termoconductores son ejemplos de enfoques de disipación pasiva.

DLI, abreviatura de “Daily Light Integral” o “Luz Integral Diaria”, es la cantidad total de radiación fotosintéticamente activa (PAR) que una planta recibe durante un período de 24 horas. Se mide en moléculas de fotones por metro cuadrado por día (mol/m²/día). 

El DLI proporciona información sobre la energía lumínica total que las plantas reciben durante ese tiempo, considerando la duración e intensidad de la exposición a la luz. 

Es esencial para el crecimiento y desarrollo ya que la cantidad de luz que reciben afecta directamente la fotosíntesis, la floración y otros procesos fisiológicos. 

Los cultivadores pueden optimizar sus cultivos monitoreando y ajustando el DLI, asegurando que las plantas reciban la cantidad adecuada de luz para un crecimiento saludable. 

El DLI varía según el tipo de planta y la etapa de crecimiento. Algunas requieren un DLI más alto durante la fase vegetativa, mientras que otras durante la floración. Es importante considerar estos requisitos al diseñar el sistema de iluminación y calcular el DLI deseado para cada etapa del cultivo.

Mediante el uso de sensores de radiación o software especializado, los cultivadores pueden medir y controlar con precisión el DLI. Ésto permite ajustar la duración e intensidad de la iluminación para alcanzar los niveles óptimos de luz requeridos para el crecimiento de las plantas.

El término “flicker” se refiere al parpadeo de las luces de cultivo, que ocurre debido a fluctuaciones en la tensión de entrada, conexiones a un circuito sobrecargado, cables sueltos o una fuente de alimentación defectuosa o de baja calidad.

Este efecto no es perceptible por el ojo humano pero se detecta facilmente grabando con una cámara de teléfono móvil. Estas fluctuaciones pueden afectar la estabilidad de la iluminación, lo cual es crucial abordar para garantizar un funcionamiento óptimo de los focos de cultivo.

Un parpadeo constante puede tener un impacto negativo en la fotosíntesis y en la salud general de las plantas, por lo que es importante contar con una iluminación estable y constante para un crecimiento saludable y óptimo.

En el ámbito de los sistemas de iluminación, la eficiencia es la capacidad de convertir la energía eléctrica en luz de forma óptima, maximizando la producción lumínica y minimizando las pérdidas en forma de calor. 

Para poder entender la eficiencia de un sistema lumínico debemos tener en cuenta los siguientes parámetros: Si se conoce el PPF (flujo de fotones fotosintéticos) de la luz junto con los vatios de entrada (W), se puede calcular cuán eficiente es un sistema de iluminación para cultivo indoor. 

La fórmula es PPF (μmol/s) sobre W (J/s) y la unidad de medida se convierte en µmol/J. 

Cuanto más alto sea este número, más eficiente es un kit de iluminación. 

Un claro ejemplo es nuestro modelo CTG ASIDIA 1000. Esta luminaria LED de altas prestaciones emite 3034,88 µmol/seg en su máxima potencia (1000W), lo que otorga una eficiencia de 3,182 µmol/J.

Podemos entender al espectro lumínico como el rango completo de colores medido en longitudes de onda (nanómetros) de luz que radia el sol. La radiación solar contiene una amplia gama de tonalidades y amplitudes, que abarcan desde el ultravioleta hasta el infrarrojo. 

Cada color posee una medición específica y cuando se combinan, forman un espectro contínuo que puede representarse gráficamente como una gama cromática completa. 

Aplicado a la iluminación hortícola, en condiciones controladas de cultivo (indoor) el conocimiento del espectro lumínico es esencial ya que diferentes longitudes de onda tienen efectos específicos en los procesos fisiológicos de las plantas, como la fotosíntesis y la floración.

La composición del espectro luminoso puede variar según la fuente de luz utilizada. Por ejemplo, las lámparas incandescentes y las luces de sodio comunes (HPS) tienden a emitir un espectro más cálido, con una mayor proporción de longitudes de onda en el rango del rojo y el amarillo. 

Por otro lado, las luces LED tienen la capacidad de ajustar y personalizar el espectro emitido. Esto permite adaptarlo de manera más precisa a las necesidades de crecimiento y desarrollo de las plantas.

Un espectrómetro es un dispositivo de laboratorio que se utiliza para medir y analizar el espectro de luz emitido por una fuente luminosa. 

Su funcionamiento consiste en captar y separar la luz en sus diferentes longitudes de onda, permitiendo así su medición precisa. 

El espectrómetro descompone la luz en patrones de colores o bandas, revelando la intensidad de cada longitud de onda.

Esto proporciona información detallada sobre la composición espectral, incluyendo la presencia de distintos colores y la distribución de su energía.

Los espectrómetros desempeñan un papel fundamental en numerosos ámbitos científicos, incluyendo la física, la química, la astronomía y la investigación en general.

Además, son herramientas valiosas en aplicaciones de iluminación y horticultura, ya que permiten medir y analizar con precisión diferentes fuentes luminosas y ver el espectro que emiten.

El estrés lumínico se produce cuando las plantas están expuestas a una cantidad inadecuada de luz, ya sea demasiado intensa o insuficiente, según sus necesidades óptimas de crecimiento. Esto puede llevar a un desarrollo deficiente, daño en las hojas y alteraciones en la producción de flores. 

Si las plantas reciben una cantidad excesiva de luz, ya sea intensa o directa, pueden sufrir quemaduras en las hojas y tejidos vegetales debido al exceso de energía. Esto puede resultar en daño celular, deshidratación y disminución de la capacidad fotosintética. 

Por otro lado, si las plantas no reciben suficiente luz, pueden experimentar un crecimiento débil, estiramiento excesivo (por la búsqueda de luz) y una producción reducida.

El estrés lumínico también puede estar relacionado con la calidad espectral. Cada planta tiene requisitos específicos en términos de los diferentes colores o longitudes de onda para un crecimiento saludable y un desarrollo óptimo.

Si la fuente de luz utilizada no emite el espectro adecuado o presenta un desequilibrio en los diferentes colores, las plantas pueden sufrir estrés y mostrar síntomas como un crecimiento anormal, falta de vigor y menor producción. 

Es fundamental comprender las necesidades específicas de cada planta y proporcionar un entorno lumínico adecuado para evitar estos síntomas y promover un crecimiento saludable y productivo.

Esto implica equilibrar la intensidad, duración y calidad espectral de la luz según las etapas de crecimiento del cultivo y las características según su especie.

El factor de potencia es la relación entre la energía absorbida por un dispositivo eléctrico o electrónico y la energía útil que obtenemos de su funcionamiento.

En el ámbito de la iluminación para horticultura, este dato lo proporciona el fabricante de las fuentes de alimentación (balastros) que incluyen las luminarias. 

Se mide de forma adimensional, es decir, no tiene unidades. Es simplemente un número que representa la relación entre las dos potencias. Para dar un ejemplo, si una fuente de alimentación de 600W tiene factor de potencia 1 significa que este elemento no desperdicia nada de energía en su conversión de corriente alterna a corriente continua para entregar 600w de salida. Dicho valor indica que el rendimiento del dispositivo es máximo, ya que toda la potencia absorbida de la red se convierte en energía útil.

Dicho valor indica que el rendimiento del dispositivo es máximo, ya que toda la potencia absorbida de la red se convierte en energía útil. 

Por otro lado, un factor de potencia 0 sería lo peor, ya que indicaría que no hay energía útil obtenida, es decir, no se aprovecha la potencia absorbida. 

El factor de potencia se calcula dividiendo la potencia absorbida por la potencia útil. La fórmula correcta es: Factor de Potencia = Potencia absorbida / Potencia útil. 

En la fórmula, “potencia absorbida” se refiere a la cantidad total de potencia eléctrica que un dispositivo o equipo consume de la red eléctrica. Por otro lado, “potencia útil” se refiere a la potencia efectivamente utilizada por el dispositivo para realizar su función prevista.

En Cometogrow utilizamos fuentes Inventronics y Moso cuyo factor de potencia es superior a 0.98

El espectro rojo lejano o Far Red (FR) refiere a una longitud de onda específica en la luz, que abarca desde los 700 a los 800 nanómetros. Se encuentra más allá del rango de luz roja visible por el ojo humano y aunque parte de este espectro no lo podamos ver, tiene efectos significativos en los procesos biológicos de las plantas. 

Este rango luminoso desempeña una función relevante en la regulación de la respuesta de las plantas al cambio de luz en la transición del día a la noche. Durante el crepúsculo, la intensidad disminuye gradualmente y la composición del espectro cambia. A medida que el sol cae, el espectro rojo lejano se vuelve más prominente. 

Esta información desencadena respuestas fisiológicas, como el cierre de los estomas, el reajuste de la orientación de las hojas y la preparación para la noche.

Este segmento específico de luz se combina con otras partes del espectro para proporcionar un balance óptimo para el crecimiento y lograr mejores resultados tanto en la optimización del tiempo como en el desarrollo y producción de flores.

Cometogrow ha diseñado y fabricado su línea de complemento SEREN en la que se encuentra el modelo CTG SEREN FR el cual podrás sumar a tu luminaria actual y favorecer todos estos aspectos en tu planta.

El fitocromo es un fotorreceptor presente en organismos fotosintéticos, como las plantas que desempeña un papel esencial en la detección y respuesta a la luz. Es especialmente sensible a las longitudes de onda roja (R) y roja lejana (FR). 

Los fitocromos son capaces de percibir los cambios en la duración y calidad de la luz y transmiten señales internas en la planta que desencadenan la transición de la etapa vegetativa a la etapa de floración. 

Existen en dos formas principales: el fitocromo activado de forma reversible (PFR, Reversible Far-Red-Activated Phytochrome) y el fitocromo inactivo (PR, Inactive Phytochrome). El PFR se produce cuando el fitocromo absorbe la luz roja (600-700 nm). Por otro lado, el PR se convierte en PFR cuando es irradiado con luz roja lejana (700-800 nm). 

La conversión entre PR y PFR es clave para la función del fitocromo en la planta. Cuando una planta está expuesta a la luz roja (alta proporción de PFR), se activan respuestas fisiológicas específicas, como la germinación de semillas, el crecimiento del tallo y la apertura de los estomas. Por otro lado, la luz roja lejana (alta proporción de PR) desencadena respuestas opuestas, como la inhibición de la germinación y el cierre de los estomas.

Un foco HPS (High-Pressure Sodium) es un tipo de lámpara de descarga de alta presión que utiliza sodio como elemento principal en su composición. 

Este tipo de luminaria es generalmente utilizado en iluminación vial de calles y carreteras, farolas etc. En la actualidad, aunque cada vez en menor medida, se utiliza también en la actividad hortícola, especialmente en cultivos de interior.

Los focos HPS son dispositivos que incluyen un tubo de arco de descarga de sodio a alta presión, rodeado por una combinación de gases y recubierto con aluminio. Cuando se aplica corriente eléctrica, se genera una descarga dentro del tubo, lo que provoca la ionización del sodio y la emisión de luz.

Contiene una gran proporción de luz amarilla, ámbar y roja, que son las longitudes de onda que las plantas utilizan de manera eficiente en la fotosíntesis y su crecimiento.

Generan una cantidad significativa de calor, por lo que es importante contar con una adecuada ventilación y control de la temperatura en el espacio de cultivo.

Un foco LEC (Light Emitting Ceramic) es un tipo de iluminación que utiliza un tubo de arco de descarga de cerámica que contiene una mezcla de gases y materiales cerámicos que emiten luz cuando se activan mediante una corriente eléctrica. 

El foco LEC ofrece varias ventajas en comparación con otros tipos de iluminación, como una eficiencia energética mejorada, una mayor vida útil, un espectro de luz más completo y una mayor capacidad de penetración en el dosel de las plantas. 

Si bien los focos LEC tienen varias ventajas, también presentan algunas desventajas a tener en cuenta: ya que tienden a ser más costosos en comparación con otros sistemas de iluminación como los focos HPS convencionales. 

Al igual que el HPS, los focos LEC generan calor durante su funcionamiento y pueden requerir sistemas de enfriamiento adicionales para mantener una temperatura adecuada en el espacio de cultivo. 

También suelen ser más grandes y pesados en comparación con otros sistemas, lo que puede dificultar su instalación y manejo, especialmente en espacios limitados.

Un fotón es una partícula elemental que compone la luz y otras formas de radiación. No tiene masa y está hecho solo de energía. 

No tiene partes internas y no tiene carga eléctrica ni nuclear y se comporta como una partícula y como una onda al mismo tiempo. 

Su función es ser el portador de la energía electromagnética y permitir la interacción entre la luz y la materia. 

La estructura básica de un fotón implica una vibración de los campos eléctrico y magnético que se mueven juntos mientras se desplazan.

El fotoperíodo se refiere a la duración del ciclo de 24 horas en el que un organismo experimenta periodos de claridad y oscuridad, siendo la medida del tiempo en el que un ser vivo está expuesto a la iluminación y la ausencia de ella a lo largo de un día. Es un factor determinante en la regulación de los ciclos naturales y patrones de actividad en respuesta a los cambios de luz y oscuridad, y su duración varía según la ubicación geográfica y las estaciones del año. 

En zonas cercanas al ecuador, el fotoperíodo tiende a ser más constante a lo largo del año, mientras que en latitudes más altas, varía significativamente a lo largo de las estaciones.

En horticultura indoor, el fotoperíodo se utiliza de manera controlada para manipular el crecimiento y desarrollo de las plantas cultivadas. Al ajustar la duración de la luz y la oscuridad, se pueden simular diferentes estaciones del año y optimizar las condiciones para obtener los resultados deseados. 

Por ejemplo, en plantas de cannabis durante la etapa vegetativa, se proporciona un fotoperíodo más largo de luz (por ejemplo, 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad) para fomentar un crecimiento vegetativo vigoroso y un follaje abundante. 

En la etapa de floración o fructificación, se reduce la duración de la luz diaria (por ejemplo, 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad) para inducir la floración.

Los fotorreceptores en las plantas son moléculas sensibles a la luz que desempeñan un papel vital en la percepción y respuesta a los estímulos luminosos.

Entre los más destacados se encuentran los fitocromos y los criptocromos, además existen otros menos estudiados, como los fototropinas y los UVR8 (Receptores de Ultravioleta-B). Cada uno cumple una función específica en la percepción y respuesta de las plantas a diferentes longitudes de onda de luz.

Los fotorreceptores permiten que las plantas perciban y reaccionen a la luz del ambiente, ajustando su crecimiento, desarrollo y comportamiento. 

Estos mecanismos son esenciales para la supervivencia y adaptación de las plantas a su medio ambiente.o

La fotosíntesis es el proceso mediante el cual los organismos vegetales y algunas bacterias utilizan la luz del sol para convertir materia inorgánica, como el agua y el dióxido de carbono, en materia orgánica, como la glucosa.

Esta transformación se realiza en varias etapas: absorción, circulación, fotosíntesis y alimentación. 

En la fotosíntesis, el agua (H2O) se utiliza como fuente de electrones y protones que se combinan con el dióxido de carbono (CO2) para producir glucosa (C6H12O6) y oxígeno (O2), como se muestra en la fórmula:

6 CO2 + 6 H2O + luz solar → C6H12O6 + 6 O2 

Esto significa que para realizar el paso elemental de la fotosíntesis son necesarias: 

La presencia de 6 moléculas de agua (H2O).
La presencia de 6 moléculas de dióxido de carbono (CO2).

La glucosa se utiliza como fuente de energía para la planta y para producir otros compuestos esenciales. El oxígeno (O2) generado es liberado al ambiente.

La fuente de alimentación, también conocida como balastro, es un dispositivo o circuito electrónico que suministra la energía eléctrica necesaria para alimentar y hacer funcionar otros dispositivos, equipos o sistemas. Su objetivo principal es convertir la corriente eléctrica alterna (VAC) que nos proporciona nuestra compañía eléctrica en corriente eléctrica continua (VCC) para el funcionamiento correcto de los componentes eléctricos o electrónicos conectados a ella.

Existen diferentes tipos de fuentes de alimentación, entre las cuales se encuentran:

Fuentes de corriente continua: Proporcionan una corriente constante en una dirección determinada. Esta misma fuente autorregula el voltaje según la caída de tensión o demanda del dispositivo receptor hasta cierto rango, garantizando siempre el mismo amperaje que se le ha programado.

Fuentes de voltaje continuo: también llamadas fuentes de tensión continua, proporcionan un voltaje constante y estable en una dirección específica.

Huella lumínica, o footprint, refiere a la medida o patrón de iluminación que se proyecta sobre una superficie o área determinada. Es una representación visual de la distribución de la luz emitida por una fuente o dispositivo lumínico en un espacio específico.

En el ámbito de la horticultura para cultivos indoor, la huella lumínica juega un papel fundamental en el diseño y la optimización del sistema de iluminación. 

Al cultivar plantas en ambientes controlados bajo luces artificiales, es necesario asegurarse de que se distribuya de manera uniforme para un desarrollo y crecimiento óptimo.

Al diseñar un sistema de iluminación para cultivos indoor, se busca maximizar la eficiencia lumínica y evitar sombras o áreas con baja intensidad que puedan afectar el crecimiento de las plantas.

La distribución uniforme de la luz garantiza un crecimiento homogéneo, evitando problemas como el estiramiento excesivo o el desarrollo desigual.

Para lograr una óptima huella lumínica se utilizan diferentes estrategias, como la ubicación y la altura adecuada de las luces y la combinación de diferentes tipos de luminarias para cubrir necesidades específicas de las plantas en su etapa de crecimiento y desarrollo.

Irradiar o radiar refiere a la emisión o propagación de energía o radiación en forma de ondas o partículas, las cuales se propagan en todas las direcciones desde su punto de origen.

Existen diversas fuentes que pueden emitir radiación, como el sol, lámparas, dispositivos electrónicos o materiales radiactivos. 

Los efectos de esta radiación en los objetos o seres vivos que interactúan con ella, pueden variar según el tipo de radiación y su intensidad.

El término irradiar se aplica tanto a la emisión natural de radiación por parte de fuentes como el sol, como a la emisión artificial generada por dispositivos o equipos específicos.

LED ( Light Emitting Diode o Diodo Emisor de Luz) es un componente electrónico semiconductor que, al ser atravesado por una tensión continua emite luz, lo que se conoce como electroluminiscencia. 

Existen varios tipos de LED según las tecnologías utilizadas en su fabricación y montaje en circuitos electrónicos. 

Uno de estos tipos son los SMD (Surface-Mount Device), que se montan en la superficie de circuitos impresos (PCB). Son pequeños y tienen un encapsulado plano y rectangular, lo que los hace ideales para aplicaciones donde se requiere un tamaño compacto y una distribución uniforme de la luz. Tienen contactos metálicos (ánodo y cátodo) en los laterales para una conexión estable con la placa. 

Los LEDs SMD se utilizan ampliamente en diversas aplicaciones de iluminación en interiores y exteriores, como pantallas de visualización, retroiluminación de pantallas LCD, iluminación automotriz, residencial, comercial y también en horticultura. Ofrecen beneficios como eficiencia energética, larga vida útil, resistencia a golpes y vibraciones, y la capacidad de producir diferentes colores de luz.

En la iluminación hortícola, se utilizan diferentes tipos de LED SMD específicamente diseñados para promover el crecimiento y desarrollo de las plantas. 

En su línea de luminarias Cometogrow, incorpora marcas líderes en tecnología LED como OSRAM, NICHIA, SEOUL y SAMSUNG.

La ley de Ohm, formulada por el físico alemán Georg Simon Ohm, establece la relación entre la corriente eléctrica, el voltaje y la resistencia en un circuito eléctrico. 

De acuerdo con esta ley, la corriente eléctrica (I) que fluye a través de un conductor, es proporcional al voltaje (V) aplicado entre sus extremos e inversamente proporcional a la resistencia eléctrica (R) del conductor. 

La fórmula se expresa como I = V / R, donde I representa la corriente en amperios (A), V es el voltaje en voltios (V) y R es la resistencia en ohmios (Ω).

Si se aumenta el voltaje en un conductor manteniendo la resistencia constante, la corriente eléctrica también aumentará. Por otro lado, si se incrementa la resistencia en un circuito con un voltaje constante, la corriente disminuirá en consecuencia. 

La ley de Ohm es fundamental para comprender y analizar el comportamiento de los circuitos eléctricos y es ampliamente utilizada en el diseño y cálculo de sistemas eléctricos y electrónicos.

La longitud de onda o lambda (λ) se define como el período espacial de sí misma, es decir, la distancia entre dos puntos correspondientes de igual amplitud. Generalmente, se toman en cuenta dos puntos consecutivos que presentan la misma fase, como dos máximos, dos mínimos o dos cruces por cero en la misma dirección.

En el caso de las ondas electromagnéticas que conforman la luz visible, las longitudes de onda se encuentran en un rango que va desde los 400 nanómetros (luz violeta) hasta los 700 nanómetros (luz roja). 

En el Sistema Internacional, la unidad de medida para la longitud de onda es el metro, al igual que para otras medidas de longitud. Dependiendo del rango de longitudes de onda con el que se esté trabajando, se utilizan submúltiplos como el milímetro (mm), el micrómetro (μm) y el nanómetro (nm).

En el contexto de las ondas electromagnéticas, como la luz, la longitud de onda determina el color y la energía de la radiación. Las diferentes longitudes de onda en la luz visible dan lugar a la percepción de diferentes colores por parte del ojo humano y otros seres vivos. 

Lumen es la unidad de medida utilizada para cuantificar el flujo luminoso, que representa la cantidad total de luz emitida por una fuente emisora. Cuanto mayor sea el número de lúmenes, mayor será el brillo de la luz emitida. 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el lumen es una medida objetiva y no proporciona información sobre la distribución de la luz ni sobre cómo la percibimos en términos de brillo. Para evaluar la percepción del brillo, debemos considerar otros factores, como la dirección y la sensibilidad del ojo humano a diferentes longitudes de onda.

Lux es una unidad de medida que se utiliza para cuantificar la iluminación que llega a una superficie específica. Se define como la cantidad de lúmenes por metro cuadrado.

La fórmula para calcular la iluminancia en lux (lx) se basa en la relación entre el flujo luminoso (Φ) en lúmenes (lm) y el área de la superficie (A) en metros cuadrados (m²).

Para obtener la iluminancia en lux, se divide el flujo luminoso emitido por una fuente entre el área sobre la cual se distribuye esa luz.

 Iluminancia (lx) = Flujo luminoso (lm) / Área de la superficie (m²).

En el ámbito de la horticultura, un error muy común es pensar que se puede medir la luz que llega a las plantas en luxes. El lux es una unidad de medida de la luz que se basa en la sensibilidad del ojo humano a diferentes longitudes de onda, lo cual no refleja la respuesta fotosintética de las plantas ni considera la calidad y distribución espectral de la luz. Por lo tanto, medir la luz en lux no proporciona información precisa sobre cómo la luz afecta el crecimiento y desarrollo de las plantas en el ámbito hortícola

Un luxómetro es un dispositivo que se emplea para medir la cantidad de luz que llega a una superficie específica. Para realizar esta medición incorpora un sensor fotosensible capaz de capturar la intensidad lumínica presente en el área en cuestión. Posteriormente, esta información es convertida en una lectura numérica expresada en lux, proporcionando así una medida cuantitativa de la iluminación en ese lugar.

Es ampliamente utilizado en diversos campos, como la industria de la iluminación, la arquitectura, la fotografía, la seguridad laboral y la evaluación de la calidad de la iluminación en espacios interiores y exteriores.

Con la información proporcionada, se pueden tomar decisiones relacionadas con el diseño y la instalación de sistemas de iluminación.

El medidor PAR cuantifica la intensidad de la luz en el rango del espectro de luz visible (400 a 700nm) en unidades de micro moles por metro cuadrado por segundo (µmol/m² x s), que representa la cantidad de energía lumínica disponible para el proceso fotosintético de las plantas. Este tipo de medición es fundamental en aplicaciones de cultivo indoor y horticultura, donde es necesario controlar y optimizar la cantidad de luz proporcionada para maximizar el crecimiento y desarrollo saludable de las plantas.

El nanómetro (NM) cuantifica la longitud que representa una milmillonésima parte de un metro.

Esta unidad de medida es utilizada entre otras funciones, para describir longitudes de onda en el espectro electromagnético, como en el caso de la radiación luminosa.

El término PAR se refiere a la radiación fotosintéticamente activa (del inglés “Photosynthetically Active Radiation”). Es el rango de radiación electromagnética dentro del espectro de luz que es utilizado por las plantas para realizar la fotosíntesis, es decir, para convertir la luz en energía química que utilizan para crecer y desarrollarse. 

El PAR abarca el rango de longitudes de onda aproximadamente entre 400 y 700 nanómetros, que corresponde a la luz visible. Dentro de este rango, ciertas longitudes de onda son particularmente importantes para la fotosíntesis, como el rojo (aproximadamente 600-700 nm) y el azul (aproximadamente 400-500 nm). Estas longitudes de onda son absorbidas por los pigmentos fotosintéticos, como la clorofila, y utilizadas para la producción de energía.

Una PCB (Printed Circuit Board) o placa de circuito impreso, es un panel plano que se utiliza como plataforma para conectar y sostener componentes electrónicos de forma mecánica y eléctrica. Está compuesta por un sustrato, generalmente de material dieléctrico, y capas de cobre que forman rutas conductoras, conexiones y áreas de conexión para los componentes. 

Las PCB son ampliamente utilizadas en la industria electrónica para fabricar circuitos de manera compacta y ordenada. Además, pueden tener múltiples capas, lo que permite una mayor densidad de componentes en un espacio reducido. 

Existen varios tipos de PCB que se utilizan en función de las necesidades y requisitos específicos de cada aplicación.

De una sola cara: tienen una capa de cobre en un lado y se utilizan en aplicaciones simples y de baja complejidad. 

De doble cara: tienen capas de cobre en ambos lados y se utilizan en aplicaciones más complejas que requieren una mayor densidad de componentes y rutas conductoras adicionales. 

Multicapa: están compuestos por varias capas de cobre interconectadas mediante capas de material dieléctrico. Permiten una alta densidad de componentes y rutas conductoras, y se utilizan en aplicaciones más sofisticadas.

Rígido-flexible: combinan zonas rígidas y flexibles en una sola placa, lo que permite su flexión y adaptación a diferentes formas o espacios reducidos. 

De alta frecuencia: están diseñados específicamente para aplicaciones de alta frecuencia, como en comunicaciones inalámbricas y tecnologías de radiofrecuencia. 

La selección dependerá de los requisitos técnicos, la complejidad del diseño y la aplicación específica. Es esencial considerar estos factores al elegir el tipo de PCB más adecuado para garantizar un funcionamiento óptimo y confiable del circuito electrónico.

El PFD (Photon Flux Density o densidad de flujo de fotones) se refiere a la cantidad total de fotones de luz que inciden sobre una superficie en un período de tiempo determinado.

Esta medida es relevante en varios campos, como la investigación científica, la iluminación y la horticultura, ya que proporciona información sobre la intensidad y distribución de la luz en un área específica.

Vale aclarar que el PFD mide todo el espectro de luz a diferencia del PPFD, que se centra en el rango de longitud de onda fotosintéticamente activa (400 a 700nm).

PPF (Photosynthetic Photon Flux o Flujo de Fotones Fotosintéticos) es una medida que cuantifica la cantidad total de radiación fotosintéticamente activa (PAR) emitida por un sistema de iluminación en un segundo. Para obtener esta medida precisa, se utiliza un instrumento especializado llamado esfera integradora en laboratorios certificados. El PPF se expresa en micro-moles por segundo (μmol/s). Aunque es una de las métricas más relevantes en la horticultura del cannabis, muchas empresas de iluminación para este sector no la mencionan. Es importante destacar que el PPF no indica la cantidad de luz que llega a las plantas, pero resulta fundamental para calcular la eficiencia de un sistema de iluminación en la horticultura técnica.

PPFD (Photosynthetic Photon Flux Density) es una medida que evalúa la densidad de flujo de fotones fotosintéticamente activos que llegan a las plantas. En términos científicos, se refiere al número de fotones fotosintéticamente activos que inciden en una superficie específica por segundo. El PPFD se mide en micromoles por metro cuadrado por segundo (μmol/m2 x s).

Para obtener una representación precisa de la intensidad luminosa de una luminaria es fundamental realizar, a una altura específica, múltiples mediciones de PPFD en varios puntos de la zona de cultivo y luego calcular un promedio, lo que esto se denomina una huella lumínica o footprint

En el ámbito de la iluminación, se utiliza el término ratio para describir la relación o escala entre diferentes longitudes de onda de la luz. Hace referencia a la proporción de diferentes rangos de luz en una fuente de iluminación.

También se emplea para evaluar la eficiencia energética de una fuente de luz como el ratio de lúmenes por vatio. Éste indica la cantidad de lúmenes de luz producidos por cada vatio de energía consumida. Un mayor ratio de lúmenes por vatio implica una mayor eficiencia y una mejor utilización de la energía.

El micromol (µmol) es una unidad de medida que representa una millonésima parte de un mol. En el contexto de la horticultura y la iluminación, se utiliza para medir el flujo de fotones fotosintéticamente activos (PPF), que representa la cantidad de energía luminosa disponible para la fotosíntesis en un área determinada durante un segundo.

El uso del micromol como unidad de medida permite evaluar la cantidad de luz relevante para la fotosíntesis, ya que no todas las longitudes de onda de luz tienen el mismo impacto en el proceso fotosintético de las plantas.

UV (Ultravioleta) se refiere a la parte del espectro de luz, que contiene longitudes de onda específicas en el rango de 100 a 400 nm. 

Dentro de esta amplitud lumínica, la radiación ultravioleta se divide en tres categorías según su longitud: 

UVA – 315 a 400 nm.
UVB – 280 a 315 nm.
UVC – 100 a 280 nm.

En las plantas de cannabis la exposición adecuada a este espectro tiene grandes beneficios en cuanto a la mejora de los aromas, el control de enfermedades y plagas, entre otros.

Específicamente la luz UVA aumenta la actividad del metabolito secundario en la planta de cannabis y genera una sinergia con los cannabinoides como el THC y el CBD entre los más conocidos, así como también una gran concentración de terpenos (compuestos orgánicos aromáticos).

Cometogrow ha diseñado y fabricado su línea de complementos SEREN en la que se encuentra el modelo CTG SEREN UV el cual podrás integrar a tu sistema actual de iluminación y mejorar las propiedades organolépticas, resina y contenido de aceites.

Fabricado incorporando LED UV-A 400 nm de SEOUL VYOSIS, líder mundial en desarrollo de diodos ultra violetas

Un vatio es una unidad de medida que se utiliza para cuantificar la potencia eléctrica o la tasa de transferencia de energía en un circuito eléctrico. Se define como la cantidad de energía transferida o consumida a una tasa de un julio por segundo. El vatio es una medida comúnmente empleada para describir la potencia de diversos dispositivos eléctricos, incluyendo lámparas, electrodomésticos y sistemas de iluminación. Es una unidad fundamental en el estudio y análisis de la electricidad y se utiliza en numerosos campos de la ciencia y la ingeniería.

Vertical Farming o cultivo vertical, es una técnica innovadora en la que las plantas se cultivan en varios niveles, aprovechando eficientemente el espacio disponible. 

A diferencia de los métodos tradicionales en suelo horizontal, el cultivo vertical se realiza en estructuras especialmente diseñadas, como torres, estanterías o sistemas apilados.

Esta forma de cultivo ofrece diversas ventajas significativas. En primer lugar, permite maximizar el uso del espacio, lo cual es especialmente beneficioso en áreas urbanas donde la disponibilidad es limitada. Además, el cultivo vertical, en espacios controlados (indoor) proporciona un mayor control sobre las condiciones ambientales, como la temperatura, la humedad y la luz, lo que puede resultar en un crecimiento más rápido y una producción de mayor calidad.

Voltaje medido en voltios (V), es la medida de la fuerza que impulsa el flujo de corriente en un circuito eléctrico. Indica la diferencia de potencial entre dos puntos en un circuito y determina la cantidad de energía que se puede transferir en forma de corriente. Un voltaje mayor genera una fuerza eléctrica más fuerte y permite que la corriente fluya con mayor intensidad. El voltaje es un concepto fundamental en la electricidad y es utilizado para describir y controlar el flujo de energía en sistemas eléctricos y electrónicos.

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    focos de 1000w
    CTG ASIDIA 1000
    1 X 1.200,62 = 1.200,62